viernes, 15 de abril de 2016

Enfermedades en la colmena: Nosemosis

La nosemiasis es una enfermedad provocada por el ataque al intestino de las abejas de microorganismos del género Nosema, clasificados como hongo. La más común y difundida, se encontró en 2005 en España y es posiblemente, una de las causas del síndrome de Despoblamiento de las abejas y de la pérdida masiva de las colonias experimentada en 2004 en España.
En el transcurso de una de las fases de su desarrollo el agente causal produce esporas. Las esporas de Nosema existen, en pequeña cantidad, en muchas colmenas normales. Cuando las esporas son ingeridas por una abeja sana pasan al intestino grueso donde los jugos digestivos van atacando su envoltura. Al final de este paso, en la parte terminal del intestino grueso, el proceso de digestión rompe la corteza de la espora y libera al microorganismo que estaba dentro, enquistado, que se fija sobre el tejido interno del intestino y se reproduce, formando más esporas, a base de alimentarse de este tejido, al que va destruyendo.

Por efecto de esta acción la abeja pierde tejido interno del intestino, que es donde se hace la digestión, y pierde vigor y capacidad de vuelo, permaneciendo en grupos en los alrededores de la piquera, con el abdomen hinchado por la acumulación de residuos cuya eliminación se hace cada vez más difícil. Finalmente la abeja acaba muriendo. 

¿CUÁLES SON SUS SINTOMAS?
Cría salteada.
Abdomen reducido (< alas) pero hinchado por la acumulación de residuos cuya eliminación se hace cada vez más difícil.
Incapacidad para volar. Por la posible afección de los músculos alares.
Pérdida del reflejo de picar
Reemplazo temprano de la reina
Atrofia de los oocitos
– Diarrea.  No es tan frecuente, pero es posible que manchen las paredes de la colmena.

Se manifiesta por lo general a finales de invierno o a principios de primavera  y sus síntomas son relativamente inespecíficos. Esto hace que sea fácil de confundir con otras enfermedades de la abeja y que pueda pasar desapercibida en toda su dimensión; además hay momentos en que la dinámica de la colmena puede enmascarar la presencia del microsporidio.
PRUEBA DE CAMPO
Se agarra la cabeza y con la uña se pinza el último anillo visible del abdomen (donde está el aguijón). Torcemos 180º, estiramos y vemos como sale cloaca, intestino delgado y grueso.
Al salir todo de “una pieza” podemos concluir que está sana de Nosema:
¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?
Masificación, mala invernada, reinas viejas (el tan simple recambio anual de reinas, puede salvar la colmena), alimentación inadecuada (no es la misma alimentación en invierno que en primavera)…
¿QUÉ NO DEBEMOS HACER?
  • Alimentar con miel
  • Reutilizar cuadros sin desinfectar.
  • Olvidar recambiar la cera. Cambiar la cera del 33% de los cuadros por año nos ayudará a regular y a disminuir la contaminación interna.
PREVENCIÓN 
Hay una serie de factores de riesgos como las temperaturas suaves, ambientes húmedos, ausencia de floración o desequilibrio de la colonia que favorecen su desarollo.
 Pero al margen de esto, un concepto que el apicultor debe comprender es una idea básica de toda explotación ganadera: la simple eliminación de los fómites como las espátulas, guantes, mono, etc… ya que éstos son capaces de transportar organismos infecciosos tales como bacterias, virus, hongos o parásitos desde un individuo a otro.
 Como primera actuación debemos rehuir de las ubicaciones de riesgo e intentar reunificar las colonias débiles y protegerlas del frío. Por otra parte, no olvidemos que trasladando a una nueva floración ayuda a mejorar la nutrición y produce un aumento en el comportamiento higiénico de la abeja.
Por último, tenemos en el mercado oferta de productos (en alimentación) basados en extractos de plantas que ayudan a la prevención como por ejemplo el Neo-nosapiol, VitafeedGold, Hive Alive, etc. ya que activan el instinto de limpieza de las abejas y favorecen al aumento resistencias.

SOLUCIONES 
Este microorganismo es muy resistente a las técnicas de desinfección de colmenas habitual y desgraciadamente no existe una solución mágica en forma de botella que nos salve el colmenar cuando esta enfermedad ha hecho acto de presencia en la colmena.
fumidil nosemaAunque la Fumagilina (Fumagilin) es muy efectiva para tratar abejas infectadas después de haber eliminado todo el material inerte, no nos vale como solución porque la directiva europea 3/01/081 prohíbe su uso en Europa. Además la aplicación de antibióticos a las colmenas plantea el problema de los residuos que pueden contaminar las siguientes cosechas de miel.
No obstante, las esporas mueren si se les realiza un tratamiento térmico a 49º Celsius durante 24h. Además, las esporas son sensibles a los productos químicos tales como ácido acético y formaldehído, y la radiación física: la radiación ultrasónica y gamma. Pero llevarlo a la práctica de una manera eficaz y rentable, por el momento no es posible.
 Por lo tanto, la única solución viable es el FUEGO sin piedad y el recambio de material. Nosema puede vivir sin despeinarse hasta 5 años esperando el momento de reinfectar a otra colonia, además se transmite por deriva, pillaje, trofalaxis y/o alimentación, con lo que se ve que es una maravilla de la propagación.

La avispa asiática, una invasión a un ritmo de 50 kilómetros al año

Vespa velutina
Insecto
La avispa asiática es una especie de avispa de la familia de los véspidos originaria de China. Esta avispa, al igual que otras de su género, se alimenta de insectos, pero también de abejas, aunque esta especie es más agresiva que otras. Wikipedia
Nombre científico: Vespa velutina
Longitud: Hembra: 2 cm (Adulto, Obrera)
Categoría: Especie

La avispa asiática está invadiendo a un ritmo de unos 50 kilómetros al año la zona norte del país,
 una voraz especie que captura entre 25 y 50 abejas diarias y cuya presencia se ha detectado también en las Baleares, La Rioja y Castilla y León.
La especie invasora genera importantes perjuicios al sector apícola, dado que acaba con las colmenas en poco tiempo; daña la biodiversidad y crea alarma social porque muchos de los nidos están en entornos urbanos.
En España, la presencia de este insecto se confirmó por primera vez en 2010 y, pese a los miles de nidos inactivados desde entonces, persiste la dificultad de su control, coinciden en afirmar a EFE científicos de los centros de investigación CREAF de Cataluña y Neiker-Tecnalia del País Vasco, dos de las regiones más afectados por la plaga.
En los últimos cuatro años se han destruido 6.500 nidos en Euskadi. El área más afectada es Guipúzcoa, pero en 2015 hubo "una gran expansión en Vizcaya donde se retiraron 2.180 nidos", indican Ana García y Jesús Félix Barandika, del Instituto Vasco de Investigación Neiker-Tecnalia.
Los nidos grandes pueden alcanzar un metro de alto y 0,80 metros de diámetro, pueden tener hasta 15.000 celdillas y entre cinco y seis capas de celulosa en la parte exterior.
De momento, la avispa asiática ha sido localizada en Galicia, La Rioja, Asturias, Castilla y León, las Baleares, Cataluña, País Vasco y Cantabria y su expansión sigue "la pauta esperada, porque está muy condicionada por un clima relativamente suave y lluvioso", explica Joan Pino, científico del Creaf.
Pino ha desarrollado un modelo de predicción de este himenóptero para conocer cómo se expande, que ha demostrado una alta fiabilidad y en el que, a veces, aparecen "puntos discordantes", porque también es importante la cifra de "dispersadores" (reinas fundadoras).
En opinión del experto del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales de Cataluña (Creaf), la avispa asiática es un claro ejemplo de qué ocurre cuando el problema no se ha atacado "muy al principio".
Por otro lado, parece que hay un mejor establecimiento de la avispa en la zona norte, y de hecho, en este área, la invasión avanza a un ritmo de unos 50 kilómetros por año, subrayan García y Barandika.
Los tres investigadores coinciden en la extrema dificultad de controlar la plaga debido a que no existen "atrayentes específicos".
Actualmente, afirman García y Barandika, la lucha se desarrolla básicamente en los colmenares, ya que las abejas son una parte importante de la dieta de la avispa asiática.
Cualquiera de los métodos utilizados intentan minimizar los daños y mantener el número de avispas bajo para que las abejas sigan trabajando con normalidad, pero "está siendo difícil de conseguir".

En general, se hacen trampeos en primavera para capturar reinas (lo que evita el desarrollo de los nidos que comienzan a crecer en esa época), y cuando la intensidad de ataque en los colmenares es alta (agosto y septiembre) se realizan trampeos de obreras.
Los adultos se alimentan de néctar y frutas maduras, mientras que las crías comen preferentemente abejas melíferas y otros insectos.
Una sola de ellas puede capturar entre 25 y 50 abejas al día y de ahí la amenaza que representa para los apicultores.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha denunciado esta semana el grave riesgo que representa para las más de dos millones de colmenas españolas.
"Es una especie invasora -afirma- que acaba con gran parte de la colmena en poco tiempo, mermando su productividad en apenas una campaña". La producción media de miel en España se sitúa en 32.100 toneladas.
De momento, la abeja local Apis mellifera no tiene desarrollados mecanismos de defensa como la abeja asiática Apis cerana, ya que estas se agrupan formando una bola de abejas rodeando la avispa, generando una temperatura interna en torno a 45 grados, que ocasiona su muerte.